Historia y Cultura

viernes, 29 de febrero de 2008

 

bono052 Expondré una concepción de la relación entre historia y cultura, resultado de varias décadas de trabajo antropológico, para finalmente dar sugerencias de lectura dirigidas a los lectores interesados en antropología. Así pues, los renglones que siguen resumen mi propia concepción.

El concepto de cultura es el centro de la pesquisa antropológica. Se refiere a la relación entablada por la sociedad con la naturaleza y su simbolización. Dicha relación está mediada por el trabajo y es por ello que las interrelaciones e intrarrelaciones de la sociedad y la naturaleza no son directas ni lineales, ni mecánicas, sino continuas y discontinuas de la separación entre el hombre (y mujer) organizado en sociedad y el hombre (y mujer) portador de cultura. La cultura es lo opuesto a la naturaleza en su sentido de creación histórica al tiempo que constituye el instrumento de los humanos para acercarse a sus entornos y transformarlo en hábitat cultural. Es ésta la razón de que la historia humana sea completamente diferente en su naturaleza a lo que es la evolución del entorno medio ambiental. Lo que distingue al género humano es su capacidad de crear cultura, simbolizarla y transmitirla socialmente a través de la historia.

La unidad entre lo humano y lo natural no está dad, sino que se construye a través de la instrumentación de la cultura. EN otras palabras, los humanos hacemos nuestra propia historia y creamos cultura al introducir mediante el trabajo los fines humanos en la naturaleza. La relación que caracteriza la sociedad con la naturaleza, es la instrumentación del trabajo. En su forma abstracta, esa relación es la separación inicial del género humano y la naturaleza. En su sentido concreto, es la producción y reproducción de los medios y contradicciones que hacen posible la continuidad de la cultura en un contexto histórico real. El trabajo (sus condiciones) y la cultura son transmitidos socialmente y por eso la dimensión cultural tiene dos momentos: unos se refiere a la cultura en general, como concepto, y es abstracto; el otro se refiere a la cultura, cómo practica viva en la historia, y es concreto. Este aspecto es sustancial porque en cualquier investigación sobre cultura, el momento abstracto y el momento concreto deben entenderse en su interrelación como potencialidad y como práctica realmente existente.

20070518132523-cocinera La cultura y su práctica se transmiten socialmente conformando una historia que se mantiene a través de la acción colectiva. Es el grupo social el potador concreto de la cultura y el que instrumenta el trabajo para alcanzar fines humanos. La cultura posee variabilidad y está lejos de conformar un cuadro inamovible de reglas y prescripciones. Por su naturaleza que es histórica, para que el estudio de la cultura cultura -el análisis antropológico- tenga sentido, debe ser concreto en el tiempo y en el espacio y la dialéctica de su practica debe ser analizada con consistencia y no esporádicamente.

En este planteamiento existen dos aspectos que planteo como fundamentales: la periodización de la historia crítica como parte de la metodología analítica. EL criterio para periodizar la historia es el modo de producción (o formación económica) de la sociedad, mientras que el sentido crítico aplicado a las condiciones del trabajo constituye el vehículo para el conocimiento científico de la sociedad y la cultura y un auxiliar en los procesos de transformación de la condición humana en general.

El modo de producción está determinado por la condición concreta de los que portan el trabajo y, en la sociedad dividida en clases, esta afirmación no sólo no camia sino que se hace mas evidente. En este sentido, la búsqueda de tipologías para clasificar sociedades en el tiempo y en el espacio, no constituye el objeto de la investigación sino el medio que conduce a la critica de la condición del trabajo y sus relaciones sociales. EL criterio clasificatorio debe servir para ordenar la sucesión de sociedades y épocas económicas en el devenir social. La cuestión clave es: el curso del tiempo no es respuesta para ningún problema humano sino que es la cuestión explicar. En breve, sucedió y no esgrimir esto último como explicación. Rompemos así con la circularidad de los argumentos en boga.

20070530174206-la-20vida-20es-20libertad-20grafiti Lo anterior tiene consecuencias inmediatas para la práctica social porque no son pocos los que piensan que la humanidad es prisionera de la historia y la cultura, y no creadora de ambas. Pero si nosotros hacemos la historia (nuestra historia), entonces la podemos comprender y, lo que es más importante, conducirla para que retorne al sentido profundo de la existencia humana: la liberación del trabajo social como la clave para creación de una cultura de libertad y la edificación de la libertad para la cultura.

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