Áreas humanas son semillero de taxistas

martes, 9 de febrero de 2010

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Tomado de:

“Áreas humanas son semillero de Taxistas” Excélsior,Sección Nacional, en su versión Electrónica, consultado el 31 de Enero, 2010, 20:45 pm.

http://www.exonline.com.mx/diario/noticia/primera/pulsonacional/areas_humanas_son_semillero_de_taxistas/850142

Excelsior
31-Enero-2010
Áreas humanas son semillero de taxistas

Lilian Hernández

La SEP detectó que quienes estudian Antropología o Historia tienen más probabilidades de terminar como vigilante o chofer. Cuatro de cada diez profesionistas en México trabaja en una actividad que no está ligada a la carrera que estudió; pero quienes terminan buscando un ingreso como taxista o vigilante son los antropólogos, etnólogos, arqueólogos, historiadores, geógrafos, geólogos, agrónomos o ingenieros químicos industriales.

De acuerdo con datos de la Secretaría de Educación Pública (SEP), hasta el último trimestre de 2009, 37 por ciento de los mexicanos que cuentan con estudios superiores trabaja en ocupaciones no profesionales, fenómeno que se acentúa ligeramente entre las mujeres.

El subsecretario de Educación Superior, Rodolfo Tuirán, explicó que ante la crisis económica, que el año pasado dejó sin empleo a más de 400 mil profesionistas, algunos se vieron obligados a obtener un ingreso como operador de transporte o en tareas de protección y vigilancia.

El funcionario detalló que la falta de oportunidades de empleo, sobre todo en áreas donde no hay mucha oferta, ha ocasionado que algunos profesionistas se inserten en actividades no profesionales y que no exigen calificación alguna para su desempeño.

Tras un análisis de la situación de los profesionistas y el mercado laboral de los últimos tres meses de 2009, la subsecretaría de Educación Superior detectó que 14 por ciento de los antropólogos, arqueólogos y etnólogos laboran de taxistas o guardias de seguridad.

Lo mismo ocurre con 11 por ciento de los historiadores; 10 por ciento de los ingenieros en topografía, hidrografía y geología; y cinco por ciento de los ingenieros químicos, industriales y de alimentos.

En contraste, los profesionistas que menos recurren a esta ocupación son los químicos farmacéuticos, enfermeras, doctores, físicos, músicos, ingenieros metalúrgicos o egresado de turismo, nutrición y danza.

En cuestión de género, las mujeres están en mayor desventaja. Mientras que 38.5 de las universitarias se emplean en oficios ajenos a su formación, dicho porcentaje se reduce a 34.6 por ciento entre los varones.

Con base en este cuadro comparativo de la proporción de profesionistas por carrera que se emplean como operadores de transporte o vigilantes, revela que las áreas sociales ligadas al estudio del hombre y de su entorno son las que más complicaciones tienen para insertarse en el mercado laboral.

En consecuencia, son los universitarios que más se ocupan como operadores de taxi, microbús o vigilantes debido a que no tienen otra opción.

Así, un egresado de Antropología, Etnología, Arqueología, Historia o Ingeniería Química corre mayor riesgo de no ejercer su profesión y de ocuparse como operador de transporte o guardia de seguridad.

En otras palabras, son las carreras que más taxistas y vigilantes preparan durante cuatro años de educación superior.

Ante esta situación, no es extraño que en nuestro país una persona sin estudios o que no terminó la primaria tenga más oportunidades de encontrar un empleo que un profesionista.

Datos de la misma SEP, muestran que en México la tasa de desempleo abierto de la población sin estudios o con primaria incompleta es menor a la de la población que estudió una licenciatura o ingeniería.

En el último trimestre del año pasado, la tasa de desocupación general en el país fue de 6.2 por ciento; mientras que para los profesionistas fue de 5.7 por ciento.

En cambio, esta desocupación fue menos grave para las personas que no tienen estudios, ya que el desempleo en este sector fue de 2.7 por ciento, y para los que no concluyeron la secundaria la posibilidad de estar desempleada se redujo a cinco por ciento.

Primer Disco de Múscia Tradicional Mexicana

jueves, 4 de febrero de 2010

Hola a todos el siguiente post es para presentarles la labor de un compañero egresado de la Lic. en Antropología Histórica y este colega, tiene un grupo de música tradicional oaxaqueña y en febrero presentaran el:

"primer disco libre de música tradicional mexicana"

Donde estamos haciendo nueva música tradicional y arreglos de sones. El disco se distribuirá gratuitamente en Internet a través del myspace del grupo o en la página del grupo:

http://www.myspace.com/sonbuscapie

www.paulinayelbuscapie.com

La idea de hacerlo así es resaltar el carácter patrimonial de esta música y retribuir el don a todos los ancianos que nos enseñaron y músicos tradicionales de este país.

A continuación les dejo un texto de Antonio García de León, quien explicara mejor la misión y visión de este grupo:

Búsquedas y hallazgos en el son jarocho

(A propósito de Paulina y el Buscapié)

Antonio García de León

Si contamos con la certeza de que México es un país de alta densidad musical y dotado de una enorme diversidad sonora, diríamos que en su territorio confluyen cancioneros, tradiciones, géneros, formas arcaicas y modernas, orquestaciones y estilos que coinciden con la conformación de sus regiones y muestran la acumulación constante de influencias venidas de fuera, así como un mestizaje musical en permanente asimilación y síntesis. Estas adaptaciones continuas que se fueron dando en los últimos siglos, adquirieron paulatinamente características cada vez más regionales que se convirtieron luego en provincias folclóricas, en la medida en que la conformación de las regiones implicaba también la búsqueda de espacios propios de expresión cultural. Por todo ello, hablar de la música regional mexicana implica la necesidad de colocarse en el tiempo histórico que es el principal propiciador de las configuraciones regionales, pues cada música tiene relación con el espacio y con el tiempo en el que vive y se reproduce.

En este contexto, la tradición musical del son jarocho se expresó en un tipo particular de conjunto de cuerdas, aun cuando existen evidencias documentales de que en algunos fandangos del siglo XIX (como ocurría en la región de Tuxtepec, Oaxaca) se ejecutaban también instrumentos de viento, como flautas o clarinetes. Pues bien, todo esto viene a cuento a propósito de la nueva propuesta musical y orquestal articulada por un grupo que tiene sus orígenes en Oaxaca, el ensamble de Paulina y el Buscapié, integrado por Armando Medina, Eduardo Farrés, Paulina Tenorio y Emiliano López, que incursiona en este disco en nuevas posibilidades instrumentales.

La calidad de este disco salta a la vista y al oído, marcando nuevas rutas en la búsqueda de insertar las tradiciones del son en la nueva música mexicana. Los arreglos a viejos sones jarochos, y la incorporación de tradiciones musicales de regiones vecinas, como el Istmo oaxaqueño, así como la sutileza de la voz de Paulina y sus requiebros estilísticos convierten a este disco en una joya digna de escucharse y de gozarse.

Los invito a que visiten tanto el myspace así como la página oficial de esta agrupación y descarguen su material, es completamente gratis.

http://www.myspace.com/sonbuscapie

www.paulinayelbuscapie.com