Así se hace política en México

lunes, 5 de abril de 2010

0 comentarios Enlaces a esta entrada  

El siguiente post surge de un panfleto que llego a mis manos de la misma forma como nos llega la publicidad al caminar por las calles.

Pasillos del poder, Cesar Augusto Vázquez Chagoya: Carta de Manuel Espino B. a los Jarochos

Es convicción panista que por encima de los intereses particulares deben estar los de nuestro partido, y que sobre éstos debe estar el bien superior de nuestra nación. Honrar este precepto es dar dimensión ética a nuestra militancia. Por ello al habérseme negado expresar lo que considero de interés para los panistas de Veracruz y que el CEN debía conocer antes de designar precandidato único para el gobierno del pasado 18 de febrero, decidí compartirlo con ustedes:

Al CEN y a al comisión por igual calificó como excelentes a los aspirantes a la candidatura a gobernador –integrada por María Elena Álvarez, Jordy Herrera y Marco Adame- les quise preguntar si sabían, y que opinión les merecía, que en el 2006 Miguel Ángel Yunes no fue candidato al Senado de la República por Acción Nacional porque antes de la elección interna fue vetado por el entonces candidato presidencial Felipe Calderón  Hinojosa, bajo el argumento de que cuando Yunes fue secretario de Gobierno con Patricio Chirinos se distinguió por su desempeño corrupto, así como por golpear,  perseguir y difamar panistas.

Siendo yo presidente nacional del PAN, Felipe Calderón me advirtió que si Miguel Ángel llegaba a ser candidato, lo rechazaría públicamente y no aceptaría su compañía en actos de campaña en Veracruz. Me exigió evitar que el expriísta fuera candidato por Acción Nacional. Consciente de no poder “bajar”  a un precandidato porque sería un atropello violatorio de los derechoso ciudadanos, opté por intentar que Yunes permaneciera en el gobierno, como efecto ocurrió.

Cuando Felipe Calderón integro su equipo de gobierno e incorporó a Miguel Ángel me causo enorme sorpresa, pues quien meses atrás había vetado a Yunes con severas acusaciones, ahora lo hacía titular de una importante dependencia del gobierno: El ISSSTE. al paso del tiempo se especuló que dicho nombramiento –como otros- era el pago de algún favor político a la profesora Elba Esther Gordillo. Versión que me confirmó el propio Yunes cuando antes de ser designado precandidato único por el CEN, me dijo que en 2006 él había apoyado a Felipe Calderón desde la contienda interna del PAN porque así se había negociado con “la maestra”.

Me quedó claro que el entonces candidato presidencial sólo había recurrido a mí para que yo pagara el costo de no hacer candidato a senador a Miguel Ángel, como así lo hizo saber a “la maestra”, quien en algún momento de aquella campaña me reclamo que no estaba yo concediéndole las candidaturas acordadas con el “candidato”, refiriéndose a Felipe Calderón.

En efecto, pese a la negociación de Calderón, que yo desconocía, me negué a darle el Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE) las quince candidaturas plurinominales que encabezaban las circunscripciones y cuya designación recae en el CEN, así como algunas candidaturas al Senado de la República. Me pareció innecesario y de alto riesgo político conceder esas posiciones a alguien que no nos garantizaba un respaldo seguro para ganar la Presidencia de República. Era como traicionar al PAN. Además no estuve de acuerdo en la insistencia de Felipe de que yo formulara la propuesta, como iniciativa propia, a los miembros del Comité Nacional.

En la última sesión del CEN quise recordar este episodio y proponer que se acordara, antes de designar precandidato único, preguntar al presidente Calderón las razones por las que cambió su posición frente a Yunes al grado de hacerlo un destacado funcionario en su gobierno. que se le preguntara si la “línea” y  presión ejercida a  algunos miembros del CEN para que se votara a favor de Yunes, obedecía a otro compromiso con “la maestra” hecho a espaldas de los veracruzanos y los militantes del PAN.

Cuando solicite el uso de la palabra y expresé mi preocupación porque fuera designado Yunes sin antes hacer algunas aclaraciones, en forma inusual y “por mayoría de votos” me fue negado el derecho a hablar ante el pleno del Comité Nacional. Asumí, como pude corroborar con algunos miembros del CEN, que la línea era designar a Miguel Ángel.

No acepto que el gobierno siga tomando las decisiones  que corresponden al partido. tampoco que nuestra dirigencia sustituya a los militantes para elegir candidatos y dirigentes. Ambas actitudes atentan contra nuestra trayectoria democrática y contra nuevas convicciones. Por lo antes dicho, me deslindo de la decisión tomada por el Comité Ejecutivo Nacional de mi partido.

Invito a los panistas de Veracruz a retomar el sendero de nuestra mística de servicio honesto y a represtigiar al PAN con acciones congruentes con lo que somos y pensamos. Estamos a tiempo de volver a empezar, pues no se trata de ganar el gobierno y perder los principios, 25 de febrero de 2010.

escanear0001

Después de acomodar algunos libros que un amigo me hizo el favor de devolverme, encontré este panfleto y me curiosamente se relaciona mucho con otro artículo que leí de Rosario Ólan  Hdez. donde hablaba del compadrazgo y el nepotismo.

Si mal no recuerdo el artículo mencionaba lo siguiente:

El compadrazgo, el influyentísimo y el nepotismo

Elena de White, decía que el mundo necesita:
-Hombres que sean sinceros y honrados en lo más íntimo de sus almas
-Hombres que no teman dar al pecado el nombre que le corresponde
-Hombres que no se vendan ni se compren
-Hombres que se mantengan de parte de la justicia aunque se desplomen los cielos

Lamentablemente en México no encontramos en ninguna parte a estos hombres, hombres incorruptibles de hierro que defiendan nuestros derechos, lo que nos corresponde por justicia, como ciudadanos de esta nación: libertad, justicia, soberanía, democracia; pero en cambio recibimos mal por bien.

Nos piden tolerancia, pero la tolerancia en nuestra sociedad se entiende como un exceso de benevolencia, debilidad, como una actitud que se vuelve, en contra de nosotros mismos.

Pues frecuentemente los funcionarios gubernamentales disponen de los bienes públicos en su beneficio por eso el influyentísimo y compadrazgo reina en nuestro país.

Buscan los mejores puestos para sus ahijaditos, para el recomendado, para un buen par de piernas, pasando sobre los derechos de otros trabajadores, los puestos son heredados por eso hay tantos incompetentes en los puestos de mayor poder, pues no han sudado la camiseta y nada más porque tienen influencia o conocidos, llegan a ser el capitán del equipo. En tanto que los demás se rasquen con sus propias uñas y toleren lo insoportable.

Por eso el mexicano es desconfiado, ya no cree en los políticos, en las instituciones, en los funcionarios gubernamentales, en sus jefes; porque la corrupción está presente como sello distintivo en sus gestiones, todo con tal de no perder ese poder tan anhelado que poseen en ese momento

De que  manera podrías seguir confiando en los partidos, en las imágenes construidas de los hombres y mujeres de familia, patriotas, comprometidos que cada época electoral nos venden los partidos políticos, con el fin de ganar nuestro voto. Si al otorgárselos, traicionan nuestra confianza  con más impuestos, incrementos en los costos de todos los productos que los sectores de la sociedad más desprotegidos consumen diariamente. Y ellos se recompensan con aumentos salariales que son un insulto para ese 94% restante de la población quienes viven diariamente con un ingreso aproximado de entre 50 y 60 pesos diarios.

En este año del centenario y bicentenario: ¿qué es lo que debemos celebrar?

Qué nuestro país tiene muy arraigadas algunas tradiciones como la  del compadrazgo y el endeudamiento como consecuencia de los favores políticos.

¿Realmente alcanzamos la libertad hace 200 años, o será que sólo cambiamos de señor amo? Dejamos de ser sometidos por los caciques mesoamericanos y ahora somos sometidos por los grandes señores pertenecientes a la gran familia política de nuestro país.

Lo más irónico es que en los spots televisivos y por radio no se cansan de repetirnos lo que nos espera para el próximo sexenio.

                                    ¡Y VIENE  LO MEJOR!

                                       

                        ¿SERÁ POSIBLE QUE VENGA LO MEJOR?